domingo, 29 de abril de 2012

Me dijeron una vez que la distancia era una forma diferente de expresar el cariño que le tenías a alguien en especial. Decían que la distancia era una tontería, que más dará la distancia, si quieres a alguien, no necesitas tenerlo delante: La distancia separa cuerpos, no corazones, la distancia separa cuerpos, no corazones, la distancia separa cuerpos, no corazones, pero cuando menos te lo esperas, separa corazones. Conoces a gente maravillosa, que te cambia la vida, y mucho, y vale, uno, a 800 kilómetros, el otro a 500, el otro a 600, el otro a 1740...
Dirán que los amigos son los que vas a haciendo de pequeñitos, ¡mentira!, me han llegado a demostrar que los amigos de verdad, son los que te entran de lleno en un sitio, en el corazón.
Cuando uno crece se da cuenta que los amigos, son los que mantienes, los que suelen fallarte, y a la vez perdonarte, los que se ríen contigo, los que lloran contigo, los que te dan la tabarra de vez en cuando, los que te dicen tonterías, y tu a ellos también, los que si no hablas con ellos, durante un pequeño tiempo, los que si algún día se fueran de este dichoso planeta, no sabrías que hacer.